Marbella, situada a orillas del Mediterráneo, entre Málaga y el Estrecho de Gibraltar, es el máximo exponente de la Costa del Sol Occidental. Tradición y modernidad se unen en esta ciudad para ofrecer al turismo un ambiente multicultural y cosmopolita. Su oferta de ocio así lo declara: 26 kilómetros de playa, montaña, 17 campos de golf, hoteles de lujo, bellísimo entorno natural, 4 puertos deportivos entre el que se encuentra Puerto Banús con su intensa vida nocturna.
La gastronomía en Marbella cuenta con una amplia oferta, confluyendo tradición con vanguardia. Son muy ricos y característicos los boquerones, sin olvidar los famosos espetos de sardinas. Tras una mañana al sol déjese seducir por las ensaladas con su inigualable aceite de oliva, el gazpacho o su variante el ajoblanco y no pierda la oportunidad de degustar unas buenas tapas de un buen jamón serrano o unas coquinas bien fresquitas. Si el calor no le permite dormir acérquese al puerto por las noches y disfrute de una romántica velada saboreando sus cócteles y copas.
Entre sus preciados atractivos turísticos, dos de ellos son de obligada visita, su Casco Antiguo y Puerto Banús. El casco antiguo de Marbella nos propone pasear por callejuelas blancas y balcones floreados en un recorrido lleno de sensaciones, olor a azahar, a jazmín y a brisa marina le acompañaran en su visita. Lugares como la Plaza de los Naranjos, los vestigios de la muralla de su época musulmana, el Paseo de la Alameda y la Avenida del Mar invitan al turista a que se detenga y contemple su hermosura. Su antítesis la encontramos en Puerto Banus, cuna del glamour, el lujo y la distinción. Encontramos increíbles macroyates, coches de ensueño, tiendas con las marcas más exclusivas, restaurantes, bares, discotecas…