Cádiz es la provincia más meridional de la Península Ibérica, cuenta con 260 kilómetros de costa. Disfrutarás de unas inolvidables vacaciones en el litoral gaditano, tanto en sus pequeñas calas como en sus inmensas playas de arena dorada. Entre sus atractivos cabe destacar su oferta en turismo ecuestre, sus rutas por los pueblos blancos, ruta de los castillos, de la artesanía y por supremacía, los Carnavales. Los Carnavales de Cádiz manifiestan la alegría de sus gentes, con las chirigotas y las comparsas disfrutarás de la música típica de esta tierra, de ahí el dicho "Cádiz es la Habana con más salero".
La gastronomía en Cádiz se fundamenta en sus chiringuitos y sus bodegas. Destacamos los langostinos de Sanlúcar de Barrameda, gambas de Chiclana, cañaíllas, finos de Jerez y manzanillas. No podrá olvidar la tortillita de camarones junto al Fino en una de las múltiples plazas al sol. La influencia árabe se deja ver en la repostería, en sus deliciosos pestiños, riquísimos alfajores de Medina Sidonia y los famosos churros de Cádiz. La fusión de las diversas culturas que se asentaron en Cádiz (fenicios, griegos, cartagineses, romanos, árabes y cristianos) da lugar a una alimentación típicamente mediterránea basada en una rica y variada cocina que se enriqueció con los productos del Nuevo Mundo.
La visita a Cádiz debe centrarse en la ciudad amurallada (se conservan bastantes tramos originales). Esta zona es lo que los gaditanos llaman "ir a Cádiz". Desde la Puerta de Tierra hacia fuera es el otro Cádiz, el moderno. Encontrará calles estrechas y sinuosas, luminosidad por doquier, patios interiores y ese aire musical que confiere a la ciudad su dulzura y melancolía. Es esencial la visita al Museo de las Cortes de Cádiz, donde tomaremos información de la famosa "Pepa" (Constitución de 1812). Importantes son también el teatro romano, la Cárcel Real y la Catedral, donde está enterrado Manuel de Falla.