Praga es la capital de la región Bohemia una de las ciudades más bonitas y con más encanto del mundo. Su casco histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1992 y es considerado uno de los destinos turísticos más importantes de Europa. Está compuesto por barrios situados a ambos lados del río Moldava que cruzarás más de una vez a través del majestuoso Puente Carlos (S.XV). Hradcany, Malá Strana, Staré Mesto y Nové Mesto son los barrios más importantes. Al pasear por Staré Mesto te sentirás como en un cuento de hadas. Es la Ciudad de las Cien Torres y te recomendamos explorar cada uno de sus rincones y disfrutar de sus magníficas vistas.
La gastronomía en la capital de la República Checa es muy parecida a la austríaca. Tiene mucha influencia de su país vecino y se destacan sus carnes y salsas. Es famoso el jamón de Praga y entre sus platos más típicos destacamos el Knedlíky que es albóndiga de pan o patata a la que puedes acompañar de choucroute que es col fermentada. De postre puedes saborear unas exquisitas tortas que se rellenan de chocolate, nata o frutas. La cerveza es la bebida más típica de este país. Por todo esto y mucho más te recomendamos visitar alguna de sus tascas donde puedes beber una fresca cerveza y probar alguna de sus delicias culinarias.
En primer lugar te recomendamos un paseo por el río Moldava en alguno de los barquitos turísticos que encontrarás en la orilla. Así adoptarás un concepto situacional de la ciudad para luego adentrarte en ella y perderte por sus calles. Puedes comenzar subiendo al Castillo de Praga (S. IX), situado en la zona de Hradcany. Es un complejo que comprende la Catedral de San Vito, la capilla de la Santa Cruz, el antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el Callejón del Oro y la Alquimia, entre otros. Luego debes seguir hacia Malá Strana donde se destaca la Iglesia de San Nicolás, la Calle Nerudova, el Monasterio de Strahov y otras muchas iglesias y palacios. Finaliza esta ruta acercándote al Puente Carlos y prepárate para cruzar sus 516 metros de longitud. Está flanqueado por 30 estatuas de estilo barroco en su mayoría y une la zona de Mala Strana a la zona de Staré Mesto. Entrarás en su casco histórico de origen medieval con magníficos edificios situados alrededor de la Plaza del Ayuntamiento. Allí verás el famoso reloj astronómico del Ayuntamiento Viejo. Cerca de esta plaza se encuentra la Iglesia de Týn. Rudolfinum, la sinagoga Vieja-Nueva o el cementerio judío son algunos lugares de interés que encontrarás en esta zona. Por último, no te pierdas el barrio más nuevo y comercial: Nové Mesto, con la Torre de la Pólvora, la Casa Danzante y la Plaza de Wenceslao, y el Museo Nacional.