Edimburgo, capital escocesa, ofrece un fantástico escenario formado por avenidas y callejones adoquinados, edificios de piedra antigua, oscuros rincones y jardines que, junto a su clima sombrío, otorgan a la ciudad un aire enigmático y misterioso. Es sin duda la ciudad de leyendas y terribles historias, muchas de ellas ocurridas en los pasadizos subterráneos o cementerios. Y aunque en cualquier momento del año su visita es interesante te recomendamos dos que llegan a ser espectaculares. Edimburgo en Navidad, aún teniendo un clima gélido y lluvioso, y escasas horas de iluminación natural, posee un encanto más que especial por el ambiente creado para esa época (luces, decoración y música navideñas, y el ambiente comercial creado alrededor del mercadillo medieval navideño). Otro momento es Agosto, cuando se celebra el Festival de Edimburgo y toda la ciudad se convierte en un escenario de las artes de la música y el teatro.
En Escocia la gastronomía es muy similar a la cocina inglesa y en Edimburgo, al tratarse de una ciudad turística y universitaria, son muchos los restaurantes internacionales que encontrarás: asiáticos, mexicanos, italianos, franceses, etc… Sin embargo, los escoceses cuentan con platos propios (muy consistentes) que te aconsejamos probar. Los haggis es uno de los más populares y está hecho a base hígado, corazón y pulmones de cordero, todo ello embutido y cocido. Si prefieres pescado puedes saborear el haddock (parecido a la merluza) o unos nepes and tatties (puré de verdura) o la cock a leekie (sopa verdura). El whisky escocés es famoso en el mundo entero y allí mismo puedes conocer cómo se fabrica.
Edimburgo ofrece al visitante una gran variedad de monumentos y lugares de interés que embruja a todo aquel que los descubra. Desde la ciudad, sobre la colina de Castle Hill, se divisa el Castillo de Edimburgo que es el atractivo más visitado. Desde allí disfrutarás de una panorámica sin igual de toda la ciudad. Baja recorriendo la Royal Mile que es la zona más importante de Edimburgo. Es el casco histórico y en él encontrarás una sucesión de calles en la que se mezclan edificios emblemáticos e históricos, con restaurantes y tiendas. La Royal Mile termina en el Palacio de Holyroodhouse. Este último, la Catedral de Sant Giles o el Monumento a Scott son otros ejemplos del patrimonio artístico que posee esta ciudad. Edimburgo presume de poseer una excelente variedad y calidad museística donde se destacan, como ejemplos, el Museo Nacional de Escocia, Museo de Edimburgo o la Galería Nacional de Escocia. También tendrás la oportunidad de conocer alguna de sus muchas leyendas y vivir una noche de miedo en alguno de los tours que se adentran en los misteriosos laberintos de estrechos callejones y cuartos subterráneos.