Florencia es arte, es renacimiento, es la ciudad de los Médicis. En la edad media llegó a convertirse en un importante centro cultural, artístico, económico y financiero. Desprende belleza y monumentalidad y despierta sensaciones inigualables en el visitante. Te invitamos a conocer esta ciudad Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO y recorrer sus calles, plazas, iglesias, palacios, villas y museos.
La cocina en Florencia, como en toda la Toscana, se caracteriza por ser sencilla pero abundante. Sus platos son contundentes y elaborados con aceite de oliva y hierbas, destacando sus recetas de pastas, sus frutas y verduras de calidad, y los quesos. El bistec a la fiorentina es el más famoso de los platos que podrás pedirte en esta espléndida ciudad. Otros son la fettunta, la papa al pomodoro, la ribollita, la minestra, la carabaccia o los fagiolini a la fiorentina. El vino por excelencia es el Chianti, y de postre podrás deleitarte con unos cantuccini acompañándolo también un buen vino dulce típico llamado Vin Santo. En Florencia son muy populares las heladerías. Muchas de ellas las encontrarás a tu paso durante el recorrido de la ciudad y te recomendamos disfrutar de sus deliciosos helados.
Florencia cuenta con museos muy importantes con valiosas colecciones. Destacamos sin duda la Galería de los Uffizi que cuenta con joyas de maestros como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Boticelli, Rafael y muchos otros. En el Palacio Pitti y en sus famosos Jardines de Bóboli podrás evocar esa atmósfera histórica que envuelve a la ciudad. La reina en Florencia es la majestuosa Catedral Santa María dei Fiore (Duomo) que destaca por su alto campanile y su magnífica cúpula, obra maestra de Brunelleschi. Siente la emoción de subir sus 463 escalones, toda una experiencia que no olvidarás. En la misma Plaza del Duomo se alza el Baptisterio de San Juan (de importante valor artístico). Y el rey en Florencia es El David de Miguel Ángel, obra de arte mundialmente conocida y que podrás admirar en la Galería de la Academia. Otros ejemplos de importantes edificios religiosos son Santa Croce, Santa María Novella, San Miniato al Monte o San Lorenzo. El arte también está en la calle así que pasea por la Plaza della Signoria y disfruta de importantes esculturas como el Perseo o el Rapto de la Sabina. El Palacio Vecchio es otro edificio emblemático de la ciudad, Ayuntamiento y Museo, a la vez. Y por último, mencionar el placer de pasear por el Ponte Vecchio que cruza el río Arno. No te pierdas un atardecer desde este encantador y mágico puente.