Santander, capital de Cantabria, enclavada estratégicamente en una de las bahías más hermosas del mundo, se presenta al turista como ciudad cosmopolita con un entorno paisajístico privilegiado. Combina un casco histórico emblemático con playas tranquilas, paisaje sin igual y una gastronomía ejemplar. Aproveche su estancia para visitar el Parque Natural de las Dunas de Liencres y el Parque de la Naturaleza de Cabárceno.
La gastronomía de Santander es de mar y de montaña, pescados frescos del Mar Cantábrico y carnes de la Cordillera Cantábrica le esperan. Deguste sus guisos estrella, el Montañés y el Cocido Lebaniego, platos con mucho condimento que le dejarán saciado. La ganadería cántabra cuenta con un reconocimiento europeo por su calidad, pruebe la carne de vaca, de corzo, de buey o de jabalí. La buena mesa cántabra también nos deleita con sus pescados y mariscos, anchoa, rape, merluza, mejillones... Un sinfín de maravillas del mar. Finalice sus comidas con los postres, la quesada y los sobaos pasiegos harán que no quiera marcharse de Santander.
La visita a Santander le llevará al Palacio de la Magdalena, donde tuvo su residencia estival Alfonso XIII y hoy es Universidad Internacional. Continúe su visita en la Plaza Porticada, el Banco de Santander, el Gran Casino del Sardinero, y lugares encantadores y repletos de historia como son, el Paseo Pereda, la Catedral y Puerto Chico. Calles empinadas, cuestas y bajadas pronunciadas le esperan en su visita al casco histórico. Para relajarse le aconsejamos visitar la famosa playa del Sardinero o la relajante playa de la Concha.