Viaje con amigos a Zaragoza. Nos alojamos en este hotel súper céntrico, muy cerca de la basílica del Pilar y muy tranquilo. El desayuno muy completo y todo muy bueno. Y antes de irnos, nos dejaron sacar las maletas de la habitación un rato antes y dejarlas en un cuartico antes de recogerlas a las doce para irnos, mientras dimos un buen paseo mañanero. Por ponerle una pega, hacía un calor impresionante a la noche, para dormir. No había manera de poder controlar la temperatura.
Estancia en el hotel: Marzo 2026