Buen hotel. Situado a unos 800 metros, unos 10 minutos a pie o dos paradas de autobús, de la estación de Santa Justa. Bien comunicado con cercanías en la propia estación y autobuses en la puerta. La habitación pequeña pero suficiente, con mesa y silla, un armario bastante grande y un baño amplio y limpio. La televisión enorme. Buen aislamiento acústico con las otras habitaciones aunque el ruido del pasillo sí se escuchaba. El desayuno es abundante y variado. El personal de la recepción muy amable por lo menos con los que ha tratado. No he visitado las zonas comunes pero tiene piscina en la terraza. El problema es el aumento exponencial de precio experimentado en los últimos años pero que por desgracia es común para todos los hoteles.
Estancia en el hotel: Junio 2026