Matalascañas es una urbanización costera de Huelva que pertenece a Almonte y que disfruta de un importante emplazamiento por estar junto al Parque Nacional de Doñana. La playa de Matalascañas, de 5 kilómetros de longitud, posee un encanto especial. Rodeada de vegetación, por su extensión y la textura de su arena, es uno de los destinos estrella elegidos por los turistas en la Costa de La Luz. Complejos hoteleros y edificaciones de apartamentos se han ido levantando formando una zona turística que se completa con restaurantes, bares, tiendas y centros comerciales dedicados a ofrecer a sus visitantes todo lo necesario para pasar unas inolvidables vacaciones.
Una ruta gastronómica en Matalascañas merece la pena. Primero, deleita el paladar con un poco de jamón de bellota de la zona acompañándolo de los vinos del Condado de Huelva (Condado Blanco, Condado Pálido, Condado Joven, etc…). Te aconsejamos continuar probando el producto por excelencia, las gambas blancas, en cualquier época del año y preparadas de cualquier forma (al ajillo, al pil-pil, cocidas o a la plancha). No te puedes ir de Matalascañas sin probarlas, te llevarás un buen sabor de boca. Aunque los langostinos, las cigalas y las langostas onubenses también son deliciosos y pueden completar este maravilloso festín.
Te recomendamos la visita a la vigía Torre de la Higuera, (Siglo XVII) construida como defensa militar. Por su proximidad e importancia se hace obligada la visita al Parque Nacional de Doñana, extensión de marismas naturales donde conviven especies muy diversas de flora y fauna dignas de conocer. En el mismo municipio de Almonte se encuentra El Rocío (a sólo 15 kilómetros) donde cada año se celebra una de las romerías más importantes del mundo. Matalascañas también ofrece la oportunidad de visitar el Museo del Mundo Marino donde conocerás la vida marina en tiempos pasados. O practicar deportes náuticos, golf o hacer senderismo en el Parque Dunar de Doñana, de reciente creación para disfrutar del bosque de pinos.