El Puerto de la Cruz es uno de los municipios más importantes del archipiélago canario, el más pequeño pero con una gran densidad de población. Es el centro de la parte norte de Tenerife y constituye un destino turístico relevante, desde hace años, en el que se ubican gran cantidad de establecimientos hoteleros, restaurantes, bares y tiendas. Mención obligada es el fabuloso clima que durante todo el año podrás disfrutar. Famoso es su carnaval, en febrero y las fiestas del Carmen que se celebran en julio. El Puerto de la Cruz se caracteriza por su playa de roca negra volcánica rodeada de una superficie ajardinada con especies autóctonas (palmeras, dragos, tabaibas).
En el Puerto de la Cruz encontrarás multitud de restaurantes donde degustar la gastronomía singular de esta famosa isla canaria. La pesca en la isla inunda las mesas con los mejores manjares del mar. El pescado es el producto por excelencia y se prepara en todas sus variedades: cocido, guisado, aderezado, frito o con salsas. El mojo picón es una de las más famosas que podrás probar. Atunes, bocinegros, salemas, caballas, morenas, etc… Acompaña los platos principales con las típicas papas arrugas, y no olvides probar el gofio amasado. De postre, por supuesto, el plátano canario, aunque también puedes saborear frutas tropicales como el mango o la papaya.
Puerto de la Cruz ofrece un mar de atracciones turísticas para todas las edades y preferencias. Puede bañarse en los Lagos Martiánez y en Playa Jardín, ambos diseñados por el artista César Manrique. Pasear por la Plaza del Charco o Paseo de San Telmo, entrar en el Jardín Botánico o visitar el Castillo de San Felipe, destacable monumento civil. La Casa Amarilla, primer centro de estudios primatológicos de la historia. El Loro Parque es un espectacular zoológico donde habitan multitud de animales y crecen plantas tropicales creando un hermoso recinto en el que vivirá grandes momentos.