El Principado de Andorra se encuentra en el corazón de los Pirineos. Tiene una superficie de 468 km2 y por su ubicación y clima (alta montaña) hace que sea un destino ideal de nieve, además de poder practicar turismo de aventura, y hacer recorridos culturales o gastronómicos. Naturaleza en su esencia: montañas, lagos, ríos, bosques, flora y fauna. Cada distrito que conforma esta región se llama parroquia y cada una de ellas cuenta con su propia vida cultural y celebra sus fiestas mayores. Su capital es Andorra la Vella, centro comercial de la región donde podrás aprovechar y comprar lo que desees en su centro urbano.
En este bello paraje incomparable de naturaleza, salud y bienestar la variedad gastronómica es generosa encontrando platos verdaderamente exquisitos de la zona. Ejemplo de ello son las aves de corral cocinadas, como el pollo campero a la cazuela. El trinxat de montaña, la trucha de río, la caza, la escudella, el allioli, los embutidos (donja, bringuera, bull o bisbe), o las setas. Países cercanos a Andorra, como Francia y España son influencias irremediables en la cocina andorrana. Destacamos, en este caso, las espinacas a la catalana, o las cocas. De postre, puedes probar una macedonia de frutos secos bañada con alguna salsa o crema y algún típico pastel que combine sabores dulces y salados.
Andorra invita a disfrutar todo el año. Puedes practicar esquí en estaciones abiertas en las temporadas invernales como son Grandvalira o Vallnord. Los veranos son muy suaves y podrás disfrutar practicando actividades al aire libre: senderismo, ciclismo o escalada. Su legado histórico también es atractivo para hacer recorridos culturales, conocer arte románico, monumentos y museos (Museo del Perfume, Museo de la Electricidad, etc…). Podrás ir de compras y escoger entre una amplia gama de productos, desde artículos deportivos de todo tipo hasta productos de alimentación y tabaco, moda, calzado, joyería, marroquinería, electrónica y telecomunicaciones.